jueves, 3 de diciembre de 2015

Dos años Llevan obreros upatenses luchando contra las rocas para imponer sistema de cloacas


Upata, 7.9,67
(Env. A. Fernández).
Los obreros upatenses se han impuesto una tarea titánica, la de romper a fuerza de barra, martillo y pólvora, las rocas subterráneas que impiden el paso de la red de cloacas.
Más de dos años llevan ellos realizando este esfuerzo. Esfuerzo duro, y oneroso hasta el punto de hab­er quebrado a seis contratistas. EI rendimiento normal en el trab­ajo de abrir las zanjas para co­locar las gruesas tuberías, debe ser de 400 metros semanales, pe­ro en Upata el promedio es no­tablemente desfigurado.
En las zonas menos obstaculi­zadas los obreros abren cinc­uenta metros de zanjas por semana.
“Esta es la tierra más dura que he conocido en mi vida de obrero” dijo un hombre fornido de bragas azules cuyo  cuerpo temblaba de pies a cabeza a medida que operaba el martillo que impulsado por aire comprimido se iba internando hasta abrirla en la roca azul  que, está bajo el suelo de Upata.
       Observamos que es una tarea donde el martillo de aire se al­terna con la pólvora para hacer saltar los pedazos de roca.
El ingeniero Jesús M. Gaube­ca Sarría, quien dirige los tra­bajos, nos explica que se ha te­nido que sustituir la dinamita por la pólvora en consideración a la frágil estructura de las casas de Upata.     
Esta obra de ponerle cloacas a Upata que se ha propuesto el INOS, se halla ahora en su ter­cera etapa. Etapa ésta que cues­ta un millón quinientos mil bo­lívares y deberá ser entregada al término de catorce meses. "Es­tará para fines de año" dice el ingeniero Gaubeca, y a esa altu­ra podrá servir al 80 por cien­to de la población,     -
El costo total de la obra, se­gún fuimos informados por otra parte, será de cuatro millones de bolívares aproximadamente.
Upata, sobre el Escudo Gua­yanés, con más de 26 mil habitantes tiene más de 200 años de fundada y durante todo ese tiem­po, las aguas negras llegaban al Yuruary corriendo por las su­perficies planas y a veces incli­nadas de las calles. En el futuro esto no sucederá, porque a pe­sar de la inmensa roca sobre la cual está levantada la ciudad, habrá vías subterráneas para las aguas sucias que antes y toda­vía dan un aspecto insalubre y desagradable al olfato y a la vis­ta del visitante.
—Cuando esto ocurra —dicen. los upatenses recordando a la "Canaima" de Gallegos-- Upata: será propiamente la ciudad de "aire luminoso y suave sobre un  valle apacible entre dulces colinas".


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