jueves, 15 de octubre de 2015

Reina del Dalla Costa pide un Auditorio para su Escuela



No la convence la poesía hermética ni el arte demasiado abstracto, tampoco las minifaldas ni las novelas de Corín Tellado.

Ciudad Bolívar, 15/07)1967 (Especial Américo Fernández).
Ciertamente que una mucha­cha que piensa así, debe ser una muchacha sería que nada tiene que ver con la moda ye-yé, con el pavismo ni con los rubios me­lenudos, y eso nos dio a entender que es Luz del Valle Larré Gon­zález, ayer tarde durante una visita que en compañía de otras alumnas y del Profesor Fuenmayor hiciera a esta correspon­salía."Un poder divino para acabar con la miseria en el mundo", nos decía sin intención publicitaria sino más bien como reflexio­nando ante un comentario. Y para Luz del Valle, la miseria no es solamente el hambre que acosa a los pueblos de bajos re­cursos y sobrepoblados, sino tam­bién "la intranquilidad y la an­gustia de la guerra fría y ca­liente", el colonialismo y el des­dén con que tratan a los pueblos pequeños las naciones poderosas: "Yo con un poder divino acaba­ría de una vez con todo eso", proclama la estudiante del Dalla Costa con los ojos iluminados.
Casi me caigo para atrás cuan­do pensaba preguntarle  cosas cursis de esas que se acostum­bran con las Reinas de todos los días. Y si es así, esta guasipa­tense, de 17 años, es una Reina distinta. Lástima que sólo sea Reina por una "Semana". la "Semana Dalla Costa", ínstitui­da para ser Celebrada anualmen­te con motivo de la instalación —hace 16 años—del Instituto de Comercio Dalla Costa, donde los estudiantes se convierten en Técnicos Mercantiles después de una dura jornada de cinco años.
Luz del Valle, apenas estudia el segundo año y es la mejor de su curso, la simpatía de que goza. entre 600 alumnos que estudian en el Dalla Costa, la hicieron merecedora del cetro para co­mandar la Semana del 22 al 27. "Será una semana -ideal con to­da clase de actos", afirma la Reina.
Confiesa con orgullo que es la cuarta de 14 hijos —10 hembras y 4 varones— que tienen los es­posos Larré González. Escaso tiempo hace que cambiaron a Guasipati por Ciudad Bolívar para que la numerosa prole pu­diese estudiar en un campo más abierto a las distintas vocacio­nes. Si todos los de la prole son como Luz del Valle, es induda­ble que los esposos Larré Gon­zález estarán muy orgullosos.
Refiere la Reina sin que se lo preguntemos, que nació ca­sualmente a plena luz del día y bajo el signo astrológico que favorecieron a Bernard Shaw, Ri­cardo Straus, Walt Whitman, Dante, Balzae y John Kennedy que por su modestia le es impo­sible pensar siquiera que- llega­rá a aproximarse a esos persona­jes, pero que los admira y estudia con dedicación. Por aho­ra, la Reina del Dalla Costa no quiere nada con el amor porque según ella: "Hay tantas penas en el amor como conchas en la playa". No la convence la poesía cerrada y hermética, ni el "arte demasiado abstracto", tampoco las mini-faldas ni las novelas de Corin Tellado. Prefiere la gim­nasia, los viajes largos, las no­velas profundamente humanas y sociales... Y para despedirse quiere y así lo solicita a nombre del profesorado y estudiantado, que el MOP regale, al Instituto, en el día de su cumpleaños, la construcción de un Auditorio, pues si bien lo que se estudia allí es "algo árido", no por ello el estudiantado dallacosteño está alejado de la realidad cultural y de las manifestaciones estéticas.

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